- Definición e inicios del Anarquismo
- Causas del movimiento
- Derivados del anarquismo
- Principales exponentes
- Anarquismo en el siglo XX
- Evolución teórica
- Exponer una opinión personal
martes, 22 de abril de 2008
Objetivos
Introducción
Ahora bien, esto es sólo una concepción global y bastante escueta de lo que plantea este movimiento.
Los anarquistas creen que el mayor logro de la humanidad es la libertad del individuo para poder expresarse y actuar sin que se lo impida ninguna forma de poder, sea terrena o sobrenatural, por lo que es básico abatir todo tipo de gobierno, luchar contra toda religión o secta organizada, en cuanto que éstas representan el desprecio por la autonomía de los hombres y la esclavitud económica. Combatir al Estado como entidad que reprime la auténtica libertad económica y personal de todos los ciudadanos se convierte en una necesidad inmediata y la desaparición del Estado se considera un objetivo revolucionario a corto plazo.
El primer uso conocido de la palabra "anarquía" aparece en la obra Los siete contra Tebas (467 aC) de Esquilo, donde Antígona rechaza aceptar el decreto de los gobernantes de no enterrar el cuerpo de su hermano Polyneices, como castigo por su participación en el ataque a Tebas, diciendo que "Incluso si nadie más estuviese deseoso de compartir el entierro de él, yo lo enterraré sola y tomaré el riesgo que significa enterrar a mi propio hermano. Ni estoy yo avergonzada de actuar desafiante en oposición a los gobernadores de la ciudad (ejous apiston ténd anarjían polei)".
La antigua Grecia también vio el primer ejemplo de anarquismo occidental como un ideal filosófico, en las ideas del filósofo Zenón de Citio quien "repudiaba la omnipotencia del Estado, su intervención y regimiento, y proclamó la soberanía de la ley moral del individuo", según Kropotkin.
La visión de Zenón de una comunidad libre sin gobierno era opuesta a la utopía de Estado de Platón, argumentando que aunque el instinto necesario de la propia conservación conlleva al humano al egoísmo, la naturaleza ha suministrado un remedio para este mal por medio de otro instinto: la sociabilidad. Como algunos anarquistas modernos, Zenón creía que si las personas seguían sus instintos, no necesitarían de leyes, cortes de justicia, policía, dinero, templos ni actos de fe.
Pierre Joseph Proudhon, escritor francés del siglo XIX, ha sido considerado desde una perspectiva histórica el padre del sistema denominado anarquismo filosófico. Según Proudhon y sus partidarios, el anarquismo excluiría la autoridad como criterio rector de la sociedad, estableciendo el individualismo en su grado máximo. Los anarquistas filosóficos, sin embargo, repudian los métodos violentos y esperaban que la sociedad evolucionara hacia una organización anárquica. Los anarquistas que rechazan las teorías de Proudhon mantienen que el desarrollo humano progresa mediante la cooperación social, y que ésta no puede ser nunca voluntaria por entero.
Otra escuela del anarquismo, basada en la acción organizada e incluso en actos de terrorismo para conseguir sus propósitos, se escindió del movimiento socialista y apareció hacia finales del siglo XIX.
La tendencia anarquista que propugnaba la acción directa fue la más conocida. Por otro lado, las ideas colectivistas de Bakunin fraguaron el desarrollo del anarcosindicalismo, especialmente en Italia. Las actividades de dirigentes como Enrico Malatesta o Giuseppe Fanelli, permitieron la formación de sindicatos, en especial en las ciudades más industrializadas, y la difusión de sus ideas en América o en España.
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En el primero de los casos, la llegada de inmigrantes de origen italiano estimuló la formación de organizaciones anarcosindicalistas, que fueron reprimidas con gran dureza en E.E.U.U., donde fueron ejecutados anarquistas de origen italiano (como Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti) de forma arbitraria, ante las protestas internacionales.
En Latinoamérica emigrantes anarquistas de origen italiano y español contribuyeron a la formación de centrales sindicales como la Federación Obrera Regional Argentina (FORA) fundada en 1901. En México la labor de Ricardo Flores Magón y de sus hermanos Jesús y Enrique contribuyó a la expansión de las ideas anarcosindicalistas que coincidieron en algunos puntos con el movimiento revolucionario campesino de Emiliano Zapata.
Causas del Movimiento
1. Causas del movimiento anarquista
A la hora de analizar las causas que llevan a algunos elementos anarquistas aislados a llevar a cabo diversos atentados terroristas hemos de tener en cue
nta algunos elementos profundamente interrelacionados: el cierre de los sistemas políticos al movimiento obrero, la represión de dicho movimiento obrero por parte de los gobiernos de los diferentes países y la teoría de la "propaganda por el hecho".
La aparición del sistema capitalista en Europa Occidental y en América da lugar a una importante sobreexplotación de los obreros por parte de las empresas de las zonas industriales. No son extrañas jornadas laborales de diez a doce horas en ínfimas condiciones higiénicas y de protección frente a los innumerables peligros inherentes a algunos trabajos. A esta situación no son ajenos niños y mujeres, cuyas jornadas laborales son similares a las de los hombres. A estas condiciones de trabajo acompañan sueldos de miseria que a duras penas permiten satisfacer los gastos de manutención de las familias. Las condiciones de alojamiento de estas familias no son mejores. La situación se agrava debido al desconocimiento de una planificación familiar, lo que origina que la mayoría de los matrimonios tenga multitud de hijos, que a duras penas pueden mantener en aceptables condiciones hasta llegar a una edad en la que pueden trabajar, edad que en muchos casos es muy temprana (ocho o diez años en la mayor parte de los casos). Como consecuencia de semejantes condiciones de vida, la mortalidad es muy alta, así como la mortalidad infantil y se dan importantes brotes epidémicos.
Las condiciones de trabajo en el campo no son, en general, mucho mejores. En zonas, como Andalucía, en las que tendrá gran incidencia el anarquismo, la propiedad de la tierra está enormemente concentrada. La gran mayoría de los campesinos carece de tierra propia y trabajan como jornaleros en las tierras de grandes terratenientes, poseedores de la mayor parte de la tierra (latifundios). Las jornadas laborales son igualmente largas (no es extraño encontrar jornadas "de sol a sol") y duras, pero con el agravante de la temporalidad. Sólo se trabaja durante las épocas del año en que hay alguna labor que hacer en el campo. Durante el resto del año (aproximadamente la mitad) se malvive con el sueldo de la parte del año en que se ha trabajado.
En estas condiciones no es nada extraño el nacimiento de un vigoroso movimiento obrero, que tiene orígenes en la época de la Revolución Francesa, e incluso antes, pero cuyo desarrollo y expansión se produce durante el siglo XIX, acompañando al desarrollo del capitalismo. Es por ésto que el movimiento obrero tendrá fuerza donde exista un sistema económico capitalista, no únicamente industrial (como en la mayoría de los casos), sino también agrícola. No creo necesario exponer aquí con detalle las principales corrientes socialistas, llamadas utópicas, que configurarían posteriormente el socialismo y que darían lugar a la fundación de la Asociación Internacional de Trabajadores (A.I.T. o I Internacional) en 1864. Con la fundación de la Internacional se culmina el proceso de formación de las diferentes corrientes obreristas, cuyo objetivo es realizar una revolución que de lugar a una sociedad más justa, sin clases sociales, en la que los obreros tendrían un papel dirigente y en la que el reparto de beneficios sería más justo. No obstante, las divergencias no tardarían en aparecer y durante la celebración del congreso de La Haya (1872) los "antiautoritarios", partidarios en su mayoría de la desaparición del estado (Bakunin), son expulsados por los "autoritarios", que propugnan la conquista del estado (Marx). La consecuencia sería la división en dos Internacionales, que no tardarían en desaparecer.
Había diferencias claras entre el grupo de autoritarios (que luego serían llamados "socialistas") y el de antiautoritarios (luego llamados "anarquistas"), pues los autoritarios eran partidarios de conquistar el estado capitalista para transformarlo tras un periodo de transición en un estado dirigido por las clases trabajadoras y los antiautoritarios, en cambio, estaban en contra de la existencia de cualquier estado, aunque se autotitulase partidario de los trabajadores, pues estimaban que los estados acabarían desnaturalizando su naturaleza inicial para convertirse en estados represivos, igual a los existentes. Como consecuecia, los antiautoritarios eran partidarios de la absoluta libertad del individuo, sin ataduras a ningún estado que pudiera condicionarla.
No obstante, también entre los antiautoritarios existían diferencias de criterio que se concretaban en la oposición entre los anarcocolectivistas, partidarios de agrupaciones obreras defensoras de sus intereses comunes (sindicatos) precursoras de la organización postrevolucionaria, y los anarcocomunistas, partidarios de una organización comunal tras la revolución y especialmente cuidadosos con la independencia del individuo.
La actitud inicial de los diferentes gobiernos ante la organización de los trabajadores frente a los manifiestos abusos de los empresarios será la de reprimirla. Esta represión será aún mayor cuando se produzcan huelgas en protesta por las condiciones de trabajo. En ningún momento se intenta analizar objetivamente qué es lo que mueve a los obreros a manifestarse contra su situación y a buscar una solución diferente de la policial. Los estados liberales se cerrarán ante el movimiento obrero, impidiendo su entrada al sistema. No sólo se situará fuera de la ley a las organizaciones obreras, obligadas así en muchas ocasiones a la clandestinidad, sino que se cerrarán sus órganos de expresión (serán clausurados gran número de periodicos) y se llegará incluso a falsear el voto en algunos países.
La represión de las manifestaciones obreras en algunas ocasiones tendrá una violencia física importante. Los instrumentos de la represión serán las fuerzas del orden (policía, ejército.). La represión generada en muchas ocasiones llegará incluso a la desarticulación operativa del movimiento obrero, que tendrá enormes dificultades para desenvolverse y se verá abocado a la clandestinidad en numerosas ocasiones, especialmente cuando el poder caiga en manos de los más conservadores. Como consecuencia el movimiento se contrae y se reduce en gran medida.
En 1881, en una situación general en Europa similar a la descrita se produce el congreso obrero de Londres, promovido por los antiautoritarios. En dicho congreso se apuesta por la promoción de la "propaganda por el hecho", basada en el uso de la violencia para llamar la atención sobre las desigualdades y para crear una situación de terror que produzca una espiral de violencia que acabe en la Revolución. Precedentes en los que se basan para realizar tal propuesta son los atentados realizados en los años precedentes contra Alfonso XII de España (1878 y 1879), Humberto I de Italia (1878) y Alejandro II de Rusia (1881). Como consecuencia, se producirá una escalada de atentados anarquistas (no en todos los casos) que dará lugar a una fuerte represión del anarquismo que en algunos lugares, como en España, tendrá extremos de sadismo.La represión desatada contra el anarquismo durante este periodo alimentará a su vez las ansias de venganza de algunos anarquistas a la vista de la persecución de que son objeto sus compañeros, en algunos casos inocentes. Esto es especialmente importante en aquellos lugares en que, como en España, la represión adquiere tintes especialmente dramáticos, no sólo por su injusticia, sino también por su indiscriminación. Posiblemente si el anarquista Angiolillo no hubiera leído los encendidos relatos que los presos de Montjuïc realizaron sobre las torturas allí realizadas, no hubiera tomado la determinación de acabar con la vida del presidente del consejo de ministros español. Este deseo de venganza entre los anarquistas será especialmente fuerte tras la ejecución de un compañero. Meunier o Henry serán otros ejemplos.
Podemos añadir entre las causas de la violencia anarquista la actuación de agentes provocadores, cuya presencia es más que constatable en varios atentados. Los gobiernos buscaban con estas acciones crear confusión para poder llevar a cabo así una acción más "eficaz" contra unas ideas manifiestamente contrarias a sus intereses.
Fuente: La represión del terrorismo anarquista (1890 - 1900), por José Luis García Mañas (Historiador)